SUPLANTACIÓN IDENTIDAD

Suplantan la identidad de un profesor de Málaga e intentan vender su casa

El afectado descubrió lo ocurrido cuando un notario acudió a su domicilio para entregarle una citación relacionada con la venta.

Francisco Rodríguez

Publicidad

Francisco Rodríguez, profesor de la Universidad de Málaga, vive una auténtica pesadilla. Después de más de veinte años en su vivienda, situada en el barrio malagueño de Teatinos, teme perderla por una compraventa que asegura no haber autorizado. Según denuncia, alguien "habría utilizado sus datos personales para formalizar una operación inmobiliaria por más de 200.000 euros" sin su conocimiento.

El afectado descubrió lo ocurrido cuando un notario acudió a su domicilio para entregarle una citación relacionada con la venta. "Esto no puede ser real, esto no puede estar pasando", recuerda lo que pensó al conocer la situación. "Yo recibí en casa la visita de un notario, que me entrega un documento citándome para la compraventa, y ahí comenzó la trama", explica en una entrevista de Antena 3 Noticias.

El origen de la pesadilla

El origen del caso podría remontarse a marzo de 2025. Entonces, su hijo Guillermo buscaba un piso de alquiler en Madrid y contactó con un supuesto propietario a través de Idealista. El hombre le pidió documentación de su padre, que iba a actuar como avalista, incluidos el DNI, la nómina y la declaración de la renta. Sin embargo, después de concertar una visita, el supuesto arrendador desapareció sin dejar rastro.

Días después, según la documentación recopilada por Francisco, se habría formalizado ante notario un derecho de opción de compra sobre su vivienda. Dos presuntos compradores figurarían vinculados a la operación, con participaciones del 65% y el 35%, respectivamente. El precio acordado ascendería a 210.000 euros, y los compradores sostendrían haber abonado ya 128.100 euros. Francisco niega haber recibido dinero alguno.

El profesor asegura que tampoco acudió a la notaría de Barcelona donde supuestamente se firmó el documento. Para respaldar su versión, ha aportado un justificante de la Universidad de Málaga que acredita que estaba impartiendo clase allí el día de la presunta firma.

Tras recibir dos burofaxes y sospechar que podía tratarse de una estafa, acudió a la Policía Nacional y presentó una denuncia por posible suplantación de identidad. Su abogado también ha solicitado medidas cautelares urgentes para frenar la operación, cuyo plazo de ejecución vence el próximo 21 de octubre.

"Yo no he firmado nada"

"Yo no he firmado nada y no conozco a los compradores ni al notario. Ni quiero ni tengo intención de vender mi piso", insiste Francisco, que ahora lucha por proteger su vivienda y esclarecer lo sucedido.

Publicidad