El Rey Felipe acaba de ser ordenado como caballero de la Orden de la Jarreta por la reina Isabel II, y en una cita tan importante, Letizia hizo gala una vez más de su gran sentido de la moda. Rodeada de grandes referentes de estilo como Kate Middleton o Máxima de Holanda, cuyo marido, Guillermo, también recibió el mismo honor que don Felipe, la monarca supo brillar por sí misma.

Como es habitual, Letizia confió en una firma española para un día tan importante, concretamente en la casa sevillana Cherubina, a la que ya había recurrido con anterioridad. Y derrochó elegancia y sofisticación con un vestido de cuello perkins blanco, adornado con pequeñas motitas negras, al que acompañó con unos salones negros de Prada, una cartera de mano de Jimmy Choo y un tocado tipo diadema negro, que además incluía un velo de red que le otorgaba todavía más elegancia al recogido bajo por el que se decantó a la hora de peinarse.

No cabe duda de que la Reina ha conseguido llevar la moda española al Castillo de Windsor en uno de los días más importantes para su marido, ya que además su look era discreto y estaba pensado para cederle a él todo el protagonismo.