Pepa acepta casarse con Tristán. Francisca no bendice la unión, pero sí expresa su desprecio por la partera. Piden a don Anselmo que empiece a mover la anulación de su matrimonio con Alberto.

Soledad le pide a Rosario que no interceda por Juan en su casa y cuando ésta igualmente lo hace le pone en su lugar, ella es la señorita y Rosario sólo es la criada. No volverá a hablarle de Juan.

Hipólito tiene que despachar como alcalde ahora que su padre está enfermo y lo hace francamente bien...

Los anarquistas parecen haberse marchado pero Los Castañeda de pronto creen ver a Virtudes siguiendo a don Anselmo. El cura efectivamente va hacia el puente donde le espera la muerte.

Pepa y Tristán hacen planes de futuro ahora que parece todo les empieza a ir bien, pero no cuentan con que Carlos espera en la biblioteca...