Inés se desahoga con su amiga Macarena, a la que cuenta lo sucedido la noche anterior, la ruptura de su relación con Ignacio, la reacción de Pía y la mancha de carmín en la mejilla de Arturo. Ambas muchachas se encuentran en la cafetería con Martín Angulo. El fiscal bromea sobre la eficiencia profesional de Inés, completamente volcada en el caso de la mendiga, e Inés reacciona con bastante acritud. Belén está cada vez más preocupada por el estado de salud de Inocencia, preocupación que se acrecienta cuando la mujer sufre un desmayo. Mauro se queja del exiguo salario que cobra en la fábrica, y su madre le da dinero a espaldas de su padre. Felisa se siente una inútil, siempre encerrada en casa de su hija. Manolita la visita y ambas mujeres se desahogan.