DE LA LLEGADA A LA LUNA A LA APARICIÓN DE CAMILLA

La serie se supera a sí misma. No es para menos. A medida que nos acercamos a acontecimientos de mayor actualidad, el espectador cuenta con referencias más amplias. Nada que ver con la primera temporada –que trató momentos menos reconocibles acaecidos entre 1947 y 1955– y la segunda (de 1956 a 1964), centrada, en lo personal, en las dificultades en el matrimonio de Isabel y Felipe (Claire Foy y Matt Smith) y los líos amorosos de su hermana Margarita (Vanessa Kirby).

El creador Peter Morgan se ha puesto el listón bien alto. La tercera temporada abarca de 1964 –con el descubrimiento de que el asesor de arte de la reina, Anthony Blunt, era un espía soviético, y el ascenso del líder laborista, Harold Wilson, como primer ministro–, a 1977, año en el que se conmemoró el 25º aniversario del ascenso al trono de la reina. Entre medias, de todo un poco. Desde la tragedia de Aberfan en 1966, en la que una avalancha de desechos de carbón enterró una escuela en Gales matando a 144 personas, 116 de ellas niños, hasta el aterrizaje del Apolo 11 en la Luna o la investidura del príncipe Carlos en 1969. En esta entrega también veremos la muerte de Winston Churchill (que le dio a John Lithgow un Emmy) y la descolonización de África y el Caribe.

En lo personal no se tratará tanto la situación del matrimonio real como en anteriores entregas, pero sí la de otras dos parejas que promete ser el toque sensacionalista de la temporada. Por un lado, la tensa ruptura entre Margarita y su marido, lord Snowdon, tras el affaire de ella durante ocho años, desde 1973, con un experto en jardinería, Roddy Llewellyn. Y, cómo no, la relación entre Carlos y Camilla, que

comenzó en 1970 y que acabaría –momentáneamente– cuando ella se casó tres años después con Andrew Parker Bowles. El matrimonio impuesto entre Carlos y la futura Lady Di se desarrollará en la cuarta temporada.

OLIVIA COLMAN, LA NUEVA REINA

Una de las decisiones más arriesgadas fue la de renovar a todo el reparto. El resultado es espectacular, pues la selección de los actores no podría ser mejor. Para sustituir a Claire Foy –que se llevó el Globo de Oro y el Emmy por este papel–, nadie mejor que un peso pesado como Olivia Colman, ganadora del Oscar y del Globo de Oro en 2018 por interpretar a otra reina en 'La favorita', de Yorgos Lanthimos. Conocida, entre otros trabajos, por 'Broadchurch' (2013-2017), thriller junto a David Tennant, que le dio su tercer Bafta; y 'El infiltrado' (2016) y la aclamada 'Fleabag' (2016-2019), por las que ha sido nominada al Emmy. Curiosamente, la actriz interpretó a la reina madre en el filme 'Hyde Park on Hudson' (2012).

Otra actriz que hizo de reina madre fue Helena Bonham Carter, en 'El discurso del rey' (2010). Ahora se encarga de sustituir a Vanessa Kirby, interpretando a la princesa Margarita, un papel con toque excéntrico, algo que se le da muy bien. Ben Daniels ('The Exorcist'), toma el relevo de Matthew Goode como su marido, el fotógrafo Tony Armstrong-Jones. Tobias Menzies ('Outlander') encarna ahora al príncipe Felipe tras Matt Smith (por cierto, Menzies coincidió con Olivia Colman en 'El infiltrado').

El resto del reparto incluye a Charles Dance ('Juego de Tronos'), como lord Mountbatten, el tío de Felipe (antes, Greg Wise) y Marion Bailey ('Britannia'), como la reina madre (antes, Victoria Hamilton). Y se incorporan Josh O'Connor ('Los Durrell') y Erin Doherty ('Los Miserables'), como los hijos de la reina, Carlos y Ana. Además, Emerald Fennell (¡Llama a la comadrona!) se pone en la piel de Camilla, y Emma Corrin ('Pennyworth') en el de Diana, a la que veremos

en la cuarta entrega junto a Gillian Anderson como Margaret Thatcher.

EL FUTURO DE 'THE CROWN'

Es fácil vaticinar que 'The Crown' volverá a llevarse unos cuantos premios, que se unirán a los ya acumulados, entre otros, ocho Emmy y dos Globos de Oro. Su creador, Peter Morgan, ya guarda en la manga otro as que, de hacerse realidad, sería el cierre perfecto a la recreación de la vida de la popular soberana y también a su obsesión por llevar a la pantalla la relación de la reina con sus sucesivos ministros. Para entender esta particular obstinación hay que remontarse a 2003 cuando Morgan escribe la tv movie 'The Deal', dirigida por Stephen Frears. En ella se narra el ascenso de Tony Blair, interpretado por Michael Sheen. Vuelve a recurrir al actor que repite personaje en 2006 en 'La reina', centrada en la reacción de Isabel II tras la muerte de la princesa Diana. Morgan fue nominado al Oscar (y se llevó un Globo de Oro) y, lo que es más importante, Helen Mirren ganó la estatuilla.

Con estos mimbres, Morgan escribe en 2013 una pieza teatral, 'La audiencia', en la que la reina se encuentra con sus 13 ministros. De nuevo contó con Helen Mirren que ganó un Tony. De aquí es de donde surge 'The Crown', cuando Morgan se imagina cómo pudo haber sido la relación entre la reina y Winston Churchill. Aunque la pensó en forma de película, se decidió por serie al ampliar los escenarios y personajes. Tras el estreno de la tercera y cuarta temporadas –que han sido rodadas de forma simultánea–, Morgan ya ha anunciado que su idea es continuar con otras dos entregas más, que darían por finiquitada la serie. Para ello contaría, ese es su deseo, con Helen Mirren interpretando de nuevo a la reina Isabel II. De confirmarse este fichaje, sería todo un acontecimiento para la ficción televisiva.