Los limones se quedan tirados por el suelo. La Unión de Agricultores estima que más de 26 mil toneladas se quedaran sin recoger y consideran que las perdidas superen los 39 millones de euros en pérdidas, solo en la variedad Fino. Los precios del limón han bajado un 26% de media respecto a la campaña anterior, de 0.38 a 0.28 euros el kilo. El margen de beneficio es muy estrecho.

El hundimiento de los precios no se debe al incremento de la producción, sino a una campaña de la producción del limón procedente de Turquía. Lo que ha provocado una sobreoferta en los mercados y unos precios mucho más baratos.

Estas pérdidas se sumarían a las que han tenido los productores de naranjas y mandarinas que podrían superar los 200 millones.