Meghan Markle es ahora mundialmente conocida por ser la futura mujer del príncipe Harry de Inglaterra, pero lo que pocos saben es la faceta de activista que siempre ha estado muy presente en su vida. Y es que, ya con 11 años, Meghan no dudó ni un instante en luchar por la igualdad de las mujeres y contactó con Hillary Clinton para ello.

La prometida del príncipe no estaba de acuerdo con la publicidad televisiva en la que se recalcaba que las mujeres debían hacer todo el trabajo del hogar y, sin pensarlo mucho, se puso en contacto para cambiarlo. El lema del anuncio que quiso cambiar era: "Las mujeres en toda América están luchando contra las ollas y sartenes grasientas" y, para ello, escribió una carta para que este mensaje fuese sustituido por uno más igualitario.

Así fue como consiguió que el anunciante cambiase su lema a "La gente de toda América está luchando contra las ollas y sartenes grasientas".

A priori parece un hecho pequeño pero este tuvo un gran impacto, y Meghan ya se refirió a él durante el evento organizado por Naciones Unidas en el 2015, Step It Up For Gender Equality, en donde, además, se enorgulleció de ser feminista.