En la prensa aparece la noticia de la muerte de Durán como si realmente hubiera sido ejecutado. Pelayo descubre que los periódicos del bar han servido para que Elsa, la mendiga, se proteja del frío. El padre de Mauro le exige que le presente las papeletas con las notas de los exámenes de septiembre, exámenes que éste ha suspendido. Mauro le pide a Tomás que le eche una mano.  Roberta sigue buscando excusas cuando Belén le solicita su carnet de identidad. Dice haberlo olvidado en Sevilla y se compromete a reclamárselo a sus padres.

Eulogio, el sereno, sufre las consecuencias de haber denunciado a Durán. El supuesto periodista francés lo interroga en la calle y los hechos que suceden a continuación implican gravemente a Elsa.