Amitpal Singh Bajaj, de 34 años, viajó a Tailandia con su mujer y su hijo, de 2 años de edad, para pasar unas tranquilas vacaciones en familia. Todo parecía ir como debía ir.

Se alojaron en un resort de Tailandia. Bullman, un turista noruega, se encontraba hospedado en la habitación contigua.

Una noche, Singh Bajaj se acercó de madrugada -sobre las cuatro- a la habitación de Bullman para que dejara de hacer ruido puesto que su pequeño se encontraba durmiendo y, de esa manera, le haría despertar.

En vez de recular, Bullman se negó a hacer caso al británico y comenzaron una pelea en la que Bajaj terminó clavándole un cuchillo a Bullman en el hombro. El noruego, experto en artes marciales, lo inmovilizó y presuntamente lo estranguló hasta dejarle sin respiración.

En su defensa, Bullman alegó que lo hizo instintivamente y que, en cualquiera de los casos, su intención no era acabar con la vida del británico.

El Tribunal Provincial de Phuket ahora le acusa de homicidio y de allanamiento aunque lo ha puesto en libertad bajo fianza.