
Al ayudar a su abuela con los trámites burocráticos tras la muerte de su abuelo, la Administración confundió a Adrián con el fallecido y ahora no existe para el sistema.

Desde hace cinco años, Adrián lucha por recuperar al perro que ha cuidado durante años, pero que está a nombre de su expareja. Esta no le permite verlo y Adrián está dispuesto a recurrir a la justicia.