AFECTA A NIÑOS Y JÓVENES

¿Qué es el sarcoma de Ewing? El tipo de cáncer que sufrió Elena Huelva

Elena Huelva, fallecida este inicio de 2023, fue diagnosticada de sarcoma de Ewing a los 16 años. Te contamos de qué tipo de cáncer se trata, cuáles son sus síntomas, los factores de riesgo y los tratamientos.

Elena Huelva en el estreno de la serie 'La Última'

Elena Huelva en el estreno de la serie 'La Última' Gtres

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Tras varios años de lucha, Elena Huelva nos ha dejado. La joven influencer y escritora ha fallecido, a los 20 años, dejando atrás una inmensa comunidad de seguidores y amigos que admiran su forma de afrontar una enfermedad mortal. La sevillana, acumulaba más de 944 mil seguidores en Instagram, donde compartía su día a día conviviendo con el cáncer que le detectaron con 16.

"Se me diagnosticó un tipo de cáncer infantil, cáncer de huesos. Sarcoma de Ewing", narra en su libro 'Mis ganas ganan', título que hoy es todo un lema de resiliencia. La sevillana consiguió superar un cáncer que le encontraron en la pelvis con metástasis en los pulmones, pero en 2020 tuvo una recaída de la que ya no salió. El cáncer infantil se cobra alrededor de 6.000 vidas al año, según cifras del Parlamento Europeo.

¿Qué es el sarcoma de Ewing?

El sarcoma de Ewing es el segundo tumor óseo maligno primario más común en niños y adolescentes, después del osteosarcoma, tal y como afirman en el texto 'Lesiones óseas: una revisión enfocada' de la revista para especialistas Seminarios en Patología Diagnóstica.

Según explica la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en su blog, este tipo de cáncer aparece por la fusión de zonas de dos genes: EWSR1 y FLI1. Y, aunque no se conocen las causas, varios estudios han detectado alteraciones genéticas que podrían estar vinculadas.

Uno de los grandes peligros de este tipo de cáncer de huesos es que, aunque tenga "apariencia de enfermedad localizada, puede realmente existir metástasis no detectables".

¿Cuáles son sus síntomas?

Según la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO, por sus siglas en inglés), los síntomas que podrían alertar que un niño padece este tipo de cáncer son:

  • Rigidez, dolor, hinchazón, o sensibilidad en los huesos -o en el tejido que los rodea-. "Aproximadamente el 85% de los niños y adultos jóvenes con sarcoma de Ewing tienen dolor intermitente y menos intenso durante la noche", apuntan.
  • Aparición de bultos calientes y suaves al tacto cerca de la superficie de la piel.
  • Fiebre que no baja.
  • Fracturas de huesos sin lesión previa: "Un tumor que crece en el hueso puede hacer que el hueso se debilite o se fracture".

"La causa de estos síntomas podría ser una afección médica diferente que no sea cáncer", recuerdan los expertos de ASCO para no generar falsas alarmas. En todo caso, si tus hijos presentaran alguno de estos síntomas, lo mejor es acudir cuanto antes al médico para que le haga un diagnóstico.

Factores de riesgo del sarcoma de Ewing

A pesar de que este tipo de cáncer puede aparecer en cualquier edad, lo más habitual es que aparezca en la infancia y adolescencia. La incidencia más alta se presenta en la etapa de los 10 a los 19 años y es muy poco frecuente encontrar casos antes de lo 5 años y después de los 30.

Por otro lado, tal y como indica el blog de la Clínica Mayo de Estados Unidos, es más probable que el sarcoma de Ewing se presente en personas de ascendencia europea y es "mucho menos común en personas de ascendencia africana y asiática".

Aun así, se trata de una enfermedad rara con una incidencia anual estimada de 2,93 casos cada millón de habitantes, según afirma la AECC.

Diagnóstico y tratamiento

Como cuenta Elena Huelva en su libro, para detectarle el cáncer le hicieron muchas pruebas, entre ellas: un TAC, una ecografía y varias biopsias. Las radiografías simples y las resonancias magnéticas también pueden permitir el diagnóstico de sarcoma de Ewing.

En algunos casos también es necesario hacer un estudio de extensión con todo tipo de pruebas.

Como apuntan desde la AECC, cada tipo de cáncer de hueso tiene un tratamiento diferente, pero siempre debe ser multidisciplinario, por lo que se debe llevar a cabo en centros donde tengan todos los recursos a su alcance.

El sarcoma de Ewing se suele combatir con combinación de cirugía -para extirpar tumores localizados-, radioterapia y quimioterapia neoadyuvante -para "destruir las posibles células que pudieran haberse diseminado"-.

La AECC indica que la supervivencia a esta enfermedad ha ido en aumento en los últimos años gracias a este tipo de tratamientos combinados. Actualmente, es del 68 % a los 5 años y a los 10, del 63 %.

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