Hackeo

Hackean los datos de 8,8 millones de personas en Dinamarca con la contraseña '123456'

El atacante accedió al sistema a través de una empresa externa autorizada para consultar el registro.

Facebook, Instagram, LinkedIn: Comprueba si se ha filtrado tu contraseña de alguna red social, cuál y cuándo

La mayor filtración de contraseñas de la historia iStock

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Seguramente, a la hora de decidir una contraseña has pensado en la combinación de '1111' o '0000', entre miles de opciones. La más famosa utilizada a nivel mundial, por 3.018.050 personas según Bankinter, es '123456'. El nivel de este tipo de claves se considera débil, ya que puede ser un punto de entrada fácil para los atacantes, ya que son fáciles de adivinar por los ciberdelincuentes.

Es lo que ha ocurrido en Dinamarca donde una base de datos ha sido pirateada utilizando esa contraseña. Se trata del Registro Nacional de Residentes que alberga datos de 8,8 millones de personas.

En el centro de este asunto se encuentra el Det Centrale Personregister (CPR), el censo civil centralizado de Dinamarca, donde cada ciudadano inscrito recibe un código identificativo de diez dígitos, el CPR-nummer, que sirve para identificarse ante los ayuntamientos y Hacienda, acceder al historial médico, abrir una cuenta bancaria, contratos de telefonía o seguros y entrar en servicios digitales.

Por eso quien consiga el nombre, la dirección y ese código de una persona dispone de información con la resulta más fácil cometer robos de identidad o lanzar estafas personalizadas mediante phishing.

El hacker, sin intención maliciosa

El atacante no "irrumpió" a los servidores del Gobierno danés, sino que lo hizo a través de un proveedor externo. En Dinamarca, más de mil empresas privadas tienen autorización legal para consultar el registro CPR, y el fallo estaba en una de ellas: Pays ApS, una pequeña compañía de servicios informáticos y gestión de datos con sede en Odense, en la isla de Fionia.

La empresa protegía al menos tres cuentas corporativas, entre ellas, un perfil de administrador, con la misma contraseña: "123456". Al detectar una credencial tan evidente, el autor del ataque obtuvo acceso directo y legítimo al canal de consulta del registro civil nacional, según la reconstrucción del diario danés 'Politiken', que ha recogido las declaraciones del propio hacker.

El caso salió a la luz cuando se detectó una avalancha de búsquedas automatizadas, unas decenas de millones de operaciones, en los días posteriores a la primera filtración. Aunque los datos expuestos podrían tener un alto valor en los mercados ilegales, el responsable asegura que no actuó con mala intención porque no ha pedido rescate ni ha puesto a la venta el contenido de la base de datos.

No se cambian las contraseñas

"Es paradójico: cambiamos de smartphone, de ciudad y de hábitos, pero seguimos confiando la seguridad de nuestras cuentas más importantes a contraseñas creadas hace 10 o 15 años. Para muchos, el nombre de una antigua mascota o una contraseña como 'Summer2010' sigue siendo la clave de acceso al correo electrónico e incluso a los fondos de pensiones", ha explicado Karolis Arbaciauskas, director de producto de la empresa de ciberseguridad NordPass y de su matriz, Nord Security.

Ante este incidente, el director está "convencido de que la mayoría de los usuarios de Internet saben que deben cambiar inmediatamente una contraseña si se ve comprometida", y añade que "cuando alguien afirma que lleva años utilizando la misma contraseña, solo hay dos posibilidades: o bien esa credencial nunca se ha visto afectada por una filtración de datos, o bien el usuario no sabe que se ha visto comprometida".

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