Capítulo 2: "De entre los muertos"

Tras descubrir que el cadáver que apareció en el barco de Hugo no pertenece a Philip Norman, la prioridad es encontrarle para saber qué pasó hace siete años y conocer la identidad del cuerpo que apareció calcinado y decapitado.

Mientras tanto, los 'toy boy' vuelven a bailar. El reclamo de Hugo como antiguo convicto se convierte para Iván, dueño del Inferno, el local donde realizan sus espectáculos, en su principal reclamo comercial. Las deudas ahogan a Iván y el éxito de los 'toy boy' es su única esperanza.

La investigación de Triana da sus frutos y descubre pagos realizados por un testaferro a una sucursal de un banco de Melilla, pagos que podrían tener a Philip como destinatario. Allí se dirigen con la esperanza de encontrarle y descubrir, por fin, la verdad que convertirá a Hugo en un hombre inocente y libre.

Triana y Hugo

Hugo decidió investigar por su cuenta y asumir todo el riesgo posible. Tras descubrir que el coche del forense fue manipulado, Triana empieza a creerle y se da cuenta de las peculiaridades en este polémico caso. Además, descubren que Philip Norman no está muerto y que está en Melilla.

Por su parte, los Medina están en apuros después de conocer la noticia de que Philip está vivo ya que de esta manera sigue formando parte de la empresa y no pueden mover ficha. Benigna Rojas lo sabe y lo utilizará a su favor.

Los 'Toy boy'

Iván, dueño del Inferno, debe mucho dinero y vive amenazado. Además, todas las personas de su alrededor acuden a él para pedirle dinero y está desbordado. Por otro lado, su cuñada le pide ayuda con su hermano.

Jairo conoce a Andrea Norman, el hijo de Macarena Medina. El 'toy boy' lo rescata tras recibir una paliza. Más tarde, Andrea contrata sus servicios, pero lo único que quiere es hablar con él.