Ahora, Alfonso solo quiere consolidar la paz y que la convivencia pacífica entre cristianos, musulmanes y judíos sea un hecho.

Una situación idónea para acometer sus grandes proyectos es la elaboración del primer Código Legal de Occidente, encargado a Rodrigo, y la creación de la escuela de traductores donde cristianos, musulmanes y judíos puedan trabajar juntos para traducir libros de una lengua a otra y transmitir el saber.