Mario cocina solo cosas ecológicas, tiene su propio huerto y una mini granja: da masajes a las vacas, canta a las gallinas y lee poemas a las ovejas. Tiene un molino en el que hace su propio pan. Es nudista y recicla, pero de una forma peculiar, utiliza los restos para construir cosas. Además, siempre va en bicicleta.