Cristina proviene de una familia con pocos recursos y fue la única de sus hermanos que pudo realizar estudios universitarios en lugar de ponerse a trabajar para aportar a la economía familiar. Dócil en apariencia y teniendo que dar gracias por todo continuamente, nunca dejó de soñar con un futuro mejor. Conoció en el colegio a Rebeca y se hicieron grandes amigas, aunque sus luchas y problemas eran opuestos.

Siempre se imaginó con una pareja que respaldará sus inquietudes, un chico culto y refinado, pero terminó enamorándose locamente del atractivo Sergio, que la deslumbró. Pronto se quedó embarazada y se vio repitiendo la vida de su familia: continuos sacrificios en busca de mejores oportunidades. Cristina tuvo que aparcar sus aspiraciones profesionales, pero cuando sus hijos ya son adolescentes, siente que ya es hora de dejar de permanecer sumisa y retomar su carrera y sus sueños.