La tensión se adueña de la mansión cuando Kazim no aparece a la hora de cenar. Sin embargo, su retraso tenía un motivo de peso: el patriarca reaparece con una gran noticia que cambiará el futuro de Zehra y su madre.
Aunque Ifakat reconoce que Cengiz es un buen hombre, no consigue sentir por él lo que debería. Hattuc ha acudido a su habitación para hablar con ella y le ha dejado un consejo que puede hacerle replantearse su forma de entender el amor.