
Tras el varapalo del hospital, Cihan y Alya han regresado a casa con el cuerpo cortado y el miedo en el cuerpo. La doctora no puede quitarse de la cabeza a Sadakat, sabiendo de sobra que la matriarca no se anda con chiquitas cuando quiere salirse con la suya.

Después del brutal accidente que ha terminado con la vida de su bebé, Mine ha despertado en el hospital destrozada. Pero su dolor se ha convertido rápidamente en rabia al encontrarse cara a cara con Alya y Cihan.