El amor prohibido entre los primos ha estado a punto de terminar en tragedia. Kaya ha arriesgado su libertad para ver a Zerrin, pero se ha encontrado con una noticia que le ha roto los esquemas: su familia ya le ha buscado un marido.
La salud de la matriarca le ha dado un susto de muerte a la familia Albora. A pesar de los desprecios constantes, Alya ha tenido que ejercer de doctora para ayudar a su suegra, aunque Sadakat se ha resistido hasta el último segundo.