
Después de que Cihan decidiera quitar el sofá verde donde la doctora dormía cada noche para obligarla a usar la cama, la tensión entre los dos ha vuelto a estallar. Alya sigue empeñada en mantener las distancias a toda costa, rechazando cualquier cosa que venga de su marido.

El chantaje se ha cumplido, pero a un precio demasiado alto. Nada más firmarse el matrimonio, Demir ha enviado el vídeo al juez y Sahin ha salido de la cárcel.