
Nare sabe perfectamente que Cihan y Alya están enamorados, aunque ninguno de los dos sea capaz de dar el brazo a torcer. Aprovechando un momento a solas, la hermana de Cihan ha intentado que reconozca lo que siente de una vez por todas.

Mientras Mine intentaba recomponerse tras su ruptura, en la habitación de los Albora se ha producido una conversación mucho más profunda de lo que ninguno de los dos esperaba.