Roberto no puede contener más las ganas que tiene de acercarse a Ester y, finalmente, acaba besándola en el coche. Ella no parece estar muy convencida, aunque le confiesa a Claudia, su madre, que no le ha molestado el beso del empresario.

Claudia observa atónita como su hija Ester y Carlos, su novio, mantiene relaciones sexuales en la piscina, justo después de que ella le haya confesado a su marido que le ha sido infiel.