Tras la muerte de su hermana Frikiye, Ifakat pensaba que ese capítulo estaba cerrado para siempre. Pero Serpil ha aparecido en su despacho con un vídeo y una amenaza que puede hundirla.
La madre de Seyran y Suna ha dejado claro que su etapa de sumisión ha terminado para siempre: quiere ser libre y ya no tiene miedo a las amenazas de su marido.