
La investigación de Cihan da un giro inesperado cuando llega hasta la casa de Vurgun. Lo que encuentra allí le deja sin palabras: Boran está vivo después de tanto tiempo.

Tras la muerte de Mine, Alya solo quiere escapar de la tensión y encontrar un poco de calma. Cihan la lleva a un hotel y allí, entre abrazos y confidencias, los dos viven una noche muy especial.