
El plan de Cihan ha salido exactamente como esperaba. Después de provocar su detención para acercarse a Halis en prisión, ha tenido que despedirse de Alya y de su familia antes de cruzar las puertas de la cárcel.

La matriarca no entiende por qué su hermano ha llevado a Fikriye a su casa. Pero una fotografía despierta una sospecha que puede cambiar por completo la investigación sobre la muerte de Boran.