Primo de Hipólito, Onésimo Mirañar llega a Puente Viejo casi por casualidad, huyendo de una turba que lo busca… Pero, para desesperación sobre todo de Dolores y de Gracia, pronto en el pueblo se encontrará como en casa.

Viviendo a cuerpo de rey y sin dar palo al agua, Onésimo ha llegado al pueblo para quedarse.