Tiburcio se queda en el pueblo aquejado de una “lumbalgia” y abandona el circo dispuesto a conquistar a Dolores a cualquier precio. A pesar de su carácter bonachón a los puentevejinos les extraña que nunca sonría.

¿Cuál es el motivo por el que el fortachón este siempre serio? ¿Logrará Tiburcio llegar al corazón de la quisquillosa Dolores?

César Capilla es Tiburcio | antena3.com