Con el padre de Alicia trabajando en asuntos de la fábrica y su madre haciendo recados de la familia Solozábal, la pareja da rienda suelta a la pasión que siente. Matías se da cuenta de un detalle que Alicia ha tenido para ese instante a solas, ¡la joven se ha puesto perfume! A pesar de que no es sensato que su aroma quede en la piel de Matías, el joven parece encantado.

No quieren olvidarse de los asuntos que tienen entre manos con los trabajadores pero ambos están de acuerdo de que lo mejor que pueden hacer en ese momento es comerse a besos. ¿Hasta dónde llegarán con esta relación ahora que Marcela ya sabe toda la verdad?