Manuela le ha tendido una pequeña trampa a Rosa para propiciar un encuentro entre las hermanas Solozábal. El ama de llaves solo quería que se arreglasen antes de la fiesta que Don Ignacio Solozábal había preparado para despedirse de sus empleados como la situación manda.

“No tengo nada que hablar contigo”, afirma Rosa al escuchar las primeras palabras que su hermana Marta tenía preparada para ella. La mediana de las Solozábal le ha dejado claro que no piensa perdonarle nunca lo que ha hecho y que, a partir de ahora, Marta ha dejado de ser su hermana y su principal apoyo. ¿Cómo se habrá sentido Marta al escuchar estas duras palabras en boca de su hermana?