A pesar de los intentos de Marta de que Adolfo no entrase en su casa, el joven logra entrar para aclarar con ella un tema que le preocupa. El joven está convencido de que ambos sintieron lo mismo cuando se dejaron llevar por sus sentimientos. Adolfo asegura haber tocado el cielo cuando Marta le permitió besas sus labios.

La actitud tan distante de Marta hace que Adolfo sospeche de los motivos por los que vio a la joven besándose con Ramón. Sabe que es muy probable que Marta esté haciendo todo esto por proteger a su hermana Rosa y olvidarse del problema en el que se ha metido por dar rienda suelta a sus sentimientos.