Ignacio Solozábal y Jesús Urrutia se disponían a tener una conversación y contarse sus preocupaciones. Ya queda muy poco tiempo para que Ignacio y su familia abandonen Puente Viejo y regresen a Bilbao con el resto de su familia. Ahora que solo faltan horas, Ignacio se da cuenta de todo lo que dejaría en este pueblo si llega a irse.

Está preocupado por la felicidad de sus hijas, ya que sabe que allí no lograrán estar bien nunca. “Tengo la sensación de que echaré en falta el pueblo”, afirma Ignacio a pesar de saber que en Bilbao está su familia esperándole después de haberle concedido el perdón.

En un arranque de sinceridad y escuchando a sus sentimientos, Ignacio Solozábal se da cuenta de que no quiere irse de Puente Viejo. El hombre parece estar dispuesto a cambiar por completo los planes que había hecho para quedarse en el pueblo que tanto le ha dado. ¿Cómo se tomarán sus hijas esta noticia? ¿Se lo tomará todas a bien?