En la Quinta, todos amanecen aturdidos y confundidos cuando un mozo llega con la noticias de lo acontecido: el Jaral ha ardido hasta sus cimientos y no parece haber supervivientes.

Lucas analiza el vino del ponche: contenía etanol. Se preguntan si alguien ha podido introducirlo a propósito y piensan en Francisca, pero lo cierto es que el etanol es común y cualquiera del servicio ha podido confundirse.

Candela y Sol reciben una nota que las cita a las dos en un lugar apartado.

Emilia se mantiene firme en su decisión de marcharse y Matías no lo lleva nada bien, casi la repudia, pero evidentemente si no estaba en las manos de Alfonso que ella se quedara, menos está en las de Matías.