Después de la caída en el foso que se encontraba en el camino de Encarnación y Manuela, la cocinera de la Casona parece haber resultado herida. Encarnación no puede moverse y le cuesta mucho articular palabra y pedir ayuda a cualquier persona que pase por las inmediaciones. Manuela puede levantarse y es la encargada de intentar que alguien las escuche para salir de ese lugar en el que han caído por accidente.