Tomás, después de varios intentos de verse con Marcela, acude a ‘La casa de comidas’ para hablar con ella de su relación. El joven no ha podido parar de pensar en esa conversación que Marcela le prometió. Para curarse en salud y evitar que la gente del pueblo siga pensando cosas, la pareja disimula mientras Tomás se toma algo en la barra.

Con mucha decisión, Tomás inicia la conversación comentándole a Marcela todas las mentiras con las que cree que le ha engañado durante todo ese tiempo. No puede entender cómo los sentimientos de Marcela cambiaron de forma tan repentina nada más aparecer Matías por el pueblo. Se siente engañado y cree que ha jugado con sus sentimientos.

Marcela, muy convencida de lo que realmente siente en su interior, sabe cómo hacerle ver que no está en lo cierto. La joven afirma no tener tiempo para esos juegos y le deja claro que no logrará hacerla sentir culpable de cómo está ahora su relación. “No tienes ni idea de lo mucho que estoy sufriendo”, acata Marcela.