Después de abrirle los ojos a Francisca Montenegro y haberle dejado ver la opinión que todos los habitantes del pueblo tienen de ella, la Marquesa consigue que la señora siga recluida durante un tiempo. Esos días le serán de gran ayuda para seguir comprando las propiedades necesarias pero, para poder llevarlo a cabo, necesita de capital.

Isabel no tiene ningún miedo en pedirle a Francisca la gran cantidad de 100.000 pesetas como excusa para poder seguir agrandando su imperio. ¿Estará pensando algo la Marquesa por detrás? ¿Realmente va a invertir el dinero en beneficio de la señora? ¡Pronto lo descubriremos!