Kaya ha vuelto a casa, pero no ha entrado con abrazos, sino con reproches. El joven se ha encarado con Sadakat en un cara a cara que ha dejado a Cihan y a Nare sin palabras.
Día de máxima tensión en los juzgados de Mardin. El destino de Kaya pendía de un hilo y la única persona que podía salvarlo le ha dado la espalda de la forma más cruel.