Bárbara Rey regresa a casa después de una gala. La joven entra en el portal y alguien la sigue, acelera el paso cuando abre la puerta del portal y de repente Paquirri aparece. “¿Qué haces tú aquí?”, pregunta Bárbara aún sobresaltada por la tensión. “Pues qué voy a hacer, esperarte”, señala el torero. “¿No me vas a invitar a subir hoy?, cualquiera diría que no te alegras de verme”, añade Paquirri. Bárbara le pregunta que a qué ha venido hasta su puerta: “Quiero verte, quiero hablar contigo…”, confiesa. La joven le recuerda que está casado y que tiene dos hijos: “Mi matrimonio es un desastre y tu eso lo sabes”, apunta. Bárbara no quiero que esta vez Paquirri se meta en su cama y le confiesa que está con alguien: “¿Eso es lo que se te ocurre para ponerme celoso? ¿Tú crees que va más enserio que yo?”, pregunta. Bárbara espera que así sea y el torero le da un regalo con motivo de su cumpleaños: “Son más de las doce, ya es tu cumpleaños”. La joven abre la bolsa que el torero la ha traído y encuentra un precioso mantón de manila. Bárbara se pone el mantón y confiesa que es precioso: “Tú sí que eres preciosa”, y el torero le da un dulce beso en los labios a la vedete antes de marcharse.