Así es el tercer capítulo...

En ‘Viviendo el sueño’, episodio escrito por David E. Kelley y dirigido por Jean-Marc Vallée, con la esperanza de ponerse en la piel de Renata (Laura Dern), Madeline (Reese Witherspoon) organiza un viaje para competir con la fiesta de cumpleaños de Amabella (Ivy George).

Después de otra discusión, Celeste (Nicole Kidman) sucumbe a los encantos de Perry (Alexander Skarsgård) antes de su primera sesión con la doctora Amanda Reisman (Robin Weigert).

Asimismo, llaman a Madeline para una reunión con la consejera de orientación de Abigail (Kathryn Newton) y el director Nippal (P.J. Byrne) anuncia la recaudación de fondos de la gala de otoño.

Más tarde, Jane (Shailene Woodley) pide ayuda a Madeline para el proyecto del árbol genealógico de Ziggy (Iain Armitage) y habla sobre su pasado.

Jane le confiesa a Madeline que Ziggy fue fruto de una violación

Ziggy se enfada mucho con su madre porque ella no quiere poner el nombre de su padre en el árbol genealógico que deben hacer para el colegio. Cuando el niño se va, Jane termina reconociéndole a Madeline que su hijo fue fruto de una violación. "Intenté resistirme, pero era mucho más fuerte que yo y al final dejé de resistirme porque tenía miedo de que me matase", cuenta. Cree que nunca podrá superarlo, pero que debe seguir hacia delante por su hijo. Madeline se queda muy afectada por la noticia.

Perry y Celeste van a terapia: "Hay una línea entre la pasión y la rabia y a veces la cruzamos"

Tras reconocer sus problemas de ira, el matrimonio Wright decide ir a terapia. Allí, a pesar de las iniciales reticencias de Celeste, confiesan que se han agredido en más de una ocasión. Perry dice que su ira proviene del miedo a perderla y reconoce que después de pelear hacen el amor, aunque no está seguro si puede llamarlo así pues afirma que "hay una línea entre la pasión y la rabia y a veces la cruzamos". Ya en casa, Celeste dice que es la primera vez en mucho tiempo que ve esperanza en ellos y bailan juntos.