El destino golpea de lleno a Nare cuando menos lo esperaba. Al ver que la habitación de Özkan está vacía, la joven entra en pánico hasta que Alya le confirma la tragedia: su marido ha fallecido.
Şahin da el paso más difícil y se presenta en casa de Nare. Aunque sabe que su historia juntos ya no tiene futuro, le abre su corazón con una confesión que demuestra que sigue siendo incapaz de olvidarla.