La frustrada sorpresa erótica de Marcelino a Manolita

Manolita le insinuó a Marcelino lo que hacía Sebas con su mujer para mantener viva la pasión. Dicho y hecho, Marcelino, aconsejado por Jesús y las películas americanas de dos rombos, se presenta en la cocina del hotel vestido de Ramiro, el del butano. Manolita se siente avergonzada con la comprometida situación en la que le ha puesto su marido y le deja con las ganas de un momento erótico.