La obsesión de Carmen e Iñaki que les impide disfrutar del sexo

Tras una comida poco romántica en la que Carmen e Iñaki han no han dejado de preguntar por los niños a Gotzoney Dolores, a escondidas, la pareja entra en el hotel dispuestos a disfrutar el uno del otro a solas. La obsesión de ambos por los niños, no les permite tener la mente en otra cosa que en su bienestar. Cuando la pareja confiesa sus pecados irremediables se dejan llevar por la pasión tan deseada.

Las trampas de Iñaki y Carmen en su comida romántica y sensorial

La comida romántica y sensorial en pareja de Carmen e Iñaki no está fluyendo como debiera porque Carmen no puede desconectar de su vida de madre y pasa toda la comida escribiendo a Dolores para preguntar por los niños a escondidas de Iñaki, sin saber que él está haciendo lo mismo.