"Lo que ya no sé si es cierto es que Trinidad, mi jefa, se ha puesto esa nota de audio como politono en el móvil para oírlo cada vez que la llaman, aunque con lo pendiente que está de todo lo que sucede en La Híspalis no me extrañaría. Va a ser cierto ese rumor de que hay un topo que la mantiene puntualmente informada de todo cuanto sucede entre las paredes de la competencia. Trini tiene contactos en todos lados.

Si es que hay que ver cómo es la gente. Hasta ayer como quién dice, Carmen estaba haciendo turnos codo con codo con las otras enfermeras, con su pijama y sus zuecos, y ha sido nombrarla directora y le ha faltado tiempo para cambiar el pijama por un traje de chaqueta. Pero no es sólo eso, es que además parece que se le ha subido un poquito el cargo a la cabeza, que me ha contado el celador de mi planta que ahora ni siquiera les permite hacer cambios de turno… ver para creer. Es más falsa que las tiritas. Con lo difícil que es conciliar vida laboral y familiar cuando trabajas a turnos todos los días de la semana, como para prohibirle a su personal que haga cambios en los cuadrantes. Seguro que ella tiene quien le cuide a su hija y por eso no le preocupa la conciliación.

Pero volviendo al tema del topo del que os hablaba al principio, me parece rarísimo que Carmen todavía no haya sospechado nada. Gracias a las filtraciones, Trini va siempre un paso por delante y tanto le roba empleados como vacunas, o le anula el servicio de la caseta en plena Feria. Algo me dice que pronto se va a dar cuenta, se le habrá subido el cargo pero doña Carmencita no es nada tonta, y entonces seguro que le tiende una trampa para cazarlo… ¡Ese día va a temblar la Giralda!"