Bueno, en realidad no me hicieron mucho caso, tenían montado un lío en admisión… Estaba todo lleno de madres encolerizadas con sus hijos. Protestaban por no se qué de unas vacunas, y sólo pude hablar con una mujer que sé que se llamaba Dolores porque lo ponía en su bata, y que estaba agobiadísima por algo de un pedido.

Me cogió el currículum, pero creo que ni lo habrán leído porque ella no levantaba la cabeza del ordenador… No paraba de enviar emails y de decir que tenían topos. ¿Topos? No me extraña que las madres estuviesen enfurecidas, aquello más que una clínica parecía el edificio de 13 Rue del Percebe. Espero que ya hayan arreglado lo de la plaga de topos, y eso que tampoco vi que tuviesen un jardín muy grande alrededor de la clínica… a saber de dónde venía la plaga.

Donde me han cogido a trabajar es en la otra clínica que me faltaba por visitar, la que tiene nombre como de tanatorio: Clínica Las Flores. Aunque esto del nombre que no salga de entre nosotros, que me han dicho que la jefa tiene muy mala leche. Se llama Trinidad, aunque en la clínica todos le llaman Trini, pero mientras no tenga más confianza con ella prefiero no emplear diminutivos afectivos con ella.

El otro día, estando de turno de noche, me contaba un celador que Trini había sido jefa de la otra clínica, la Híspalis, hasta hace nada. Y que por lo visto hay mucha rivalidad entre los dos centros… yo no sé, pero con el caos que tienen montado en la otra, me parece que no tienen mucho que hacer frente a esta, y eso que me ha dicho que acaban de nombrar a una nueva directora, que por cierto también es enfermera como Trinidad. En Sevilla parece que no hay techos de cristal y nos permiten hacer gestión a las enfermeras, esto sí que parece ciencia ficción. Si es que no hay nada como preguntar a los celadores para saber los entresijos del hospital, son el Radio Patio de la sanidad y por eso también los queremos tanto jaja.

Os decía que en la Híspalis no tienen mucho que hacer contra Las Flores porque además de que todo es como mucho más moderno, la mitad de las compañeras de mi planta vienen de haber trabajado allí. La mujer de la bolsa de empleo es más falsa que un tapón heparinizado, y les está vaciando de médicos y enfermeras la Híspalis dando mejores contratos. Y es que dicen que hasta los uniformes que nos dan para trabajar son mejores, ¡estos parecen sacados de El Corte Inglés!

Aunque para sección de caballero, el hombre que me acabo de cruzar en la entrada. He bajado un momento a administración a firmar el contrato y estaba justo frente a la puerta del despacho de Trini, vestido con americana y pajarita hablando solo. Tenía aspecto como de visitador médico, aunque tartamudeaba un poco, se le veía nervioso, a ver si luego sube por la planta a dejar bolis o una libretita de esas tan monas de publicidad.

Bueno, os dejo que acaba de llegar a la planta la nueva ginecóloga, y luego me pierdo los cotilleos. Les está contando a las veteranas, que en la Híspalis están ahora mismo preparándole una fiesta sorpresa de bienvenida a la nueva directora… les va a durar poco la alegría. No digáis nada, pero he oído a Trini decir que mañana les toca auditoría.