Son películas llenas de un envidiable sentido del humor. A ciertas edades no son buenas las prisas pero Supermán es Supermán aunque viva en una residencia de ancianos.

Con simpatía y desparpajo se ruedan muchos de los cortos que participan en los Premios Nico. En ellos se parodian en clave de la tercera edad, las grandes películas de Hollywood.

También hay historias propias como la de Pancho, un peluche que se adapta a la vida en una residencia. También cuentan cómo se preparó una Verbena de San Isidro.

Lo más difícil no fue aprender las técnicas de grabación ni elegir la banda sonora original; lo más complicado fue memorizar el guión, según cuenta Juan Ramón Arroyo, director de Mundo Mayor.