'EL CÓDIGO DA VINCI' (Ron Howard, 2006)

En 2003 se publicó 'El código Da Vinci', de Dan Brown. El éxito de la novela fue abrumador. Se tradujo a 44 idiomas y se vendieron más de 80 millones de ejemplares. El libro que todos los padres leían se convirtió en la novela que siempre veías en el Metro o en el autobús. Mezclar teorías conspiranoicas relativas al Santo Grial y al papel de María Magdalena en el cristianismo gustó a todo el mundo. El protagonista era Robert Langdon, que ya había aparecido en la novela anterior, `Ángeles y demonios´ en el año 2000.

Langdon, en las películas encarnado por Tom Hanks, es profesor de iconología y simbología religiosa en la Universidad de Harvard. Como decía, ya había aparecido en la novela anterior, que sería llevada al cine como secuela de la primera película, y saldría también en 'El símbolo perdido' (2009) e 'Inferno' (2013), que es la que se estrena este viernes (la anterior no ha sido llevada al cine, de momento). El personaje lo construye Dan Brown como una versión suya más atractiva, para el cine, claro. Siempre pensó en el Harrison Ford que hace de Jack Ryan en 'Juego de patriotas' y 'Peligro inminente', pero la amistad del director con Tom Hanks (ya habían colaborado en 'Un, dos, tres... Splash!', 'Apollo XIII'...) les llevó a repetir el tándem.

Langdon se veía obligado a acudir una noche al Museo del Louvre, cuando el asesinato de un restaurador dejaba tras de sí un misterioso rastro de símbolos y pistas. Con la ayuda de la criptógrafa de la policía Sophie Neveu (Audrey Tautou) y poniendo en juego su propia vida, Langdon descubría que la obra de Leonardo Da Vinci escondía una serie de misterios que apuntaban a una sociedad secreta encargada de custodiar un antiguo misterio que ha permanecido oculto durante dos mil años: que Jesús tuvo descendencia. Que el cristianismo habría vivido conscientemente dentro de una mentira fraguada por la Iglesia católica durante los últimos dos mil años.

La película fue un éxito inmediato. No tanto por su acabo técnico, que no (se hizo muy rápido para que no pasara de moda el libro) sino por lo atractivo de su reparto y su trama. Mención aparte la brillante música de Hans Zimmer (que ya había trabajado con el director en 'Llamaradas' creando el tema que se usaría en todos los trailers de cine de acción ya para siempre), destacando el final de la banda sonora, el corte 'Chevaliers de Sangreal' de una belleza infinita.

'ÁNGELES Y DEMONIOS' (Ron Howard, 2009)

La secuela no tardó en llegar. Y como Brown no terminaba su siguiente novela de Langdon, 'El símbolo perdido', miraron en Hollywood hacia atrás, hacia 'Ángeles y demonios'. La incorporación de Ewan McGregor como villano y una factura técnica ligeramente superior convirtieron la cinta de nuevo en un éxito, con un tercer acto, un clímax, que esta vez sí estaban a la altura de lo que se le pedía a un thriller conspiranoico así, también con la iglesia ocultando "algo": en este caso la misma existencia de Dios y el origen del universo.

Langdon, absorto en la investigación de una antigua secta satánica, la de los Illuminati, busca el arma más mortífera de la humanidad (antimateria), que algunos miembros de esta secta han introducido en el Vaticano. Langdon y una científica italiana se lanzan a una carrera contrarreloj para evitar el desastre. La aliada en este caso era Ayelet Zurer, y El Gran Colisionador de Hadrones, GCH (en inglés Large Hadron Collider, LHC) era un acelerador y colisionador de partículas ubicado en la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN, sigla que corresponde a su antiguo nombre en francés: Conseil Européen pour la Recherche Nucléaire) muy de moda en esa época pues podía suponer el fin del mundo si se ponía en marcha de mala manera, y este mal augurio alarmista le supuso a la película una publicidad impagable, pues la cinta abría con ello.

Como no podía ser de ora manera, Hans Zimmer volvió a componer la banda sonora para la secuela. Se optó por desarrollar la pista "Chevaliers de Sangreal" desde el final de la anterior como tema principal de Langdon en la película, remarcando así que estábamos ante uno de los grandes temas de la filmografía del compositor.

'INFERNO' (Ron Howard, 2016)

Y como no hay dos sin tres, pues ya tenemos la trilogía. Cierto, falta por adaptar la tercera novela de la saga y se ha preferido la cuarta. ¿Por qué? ¿De qué va la cuarta?

La novela se publicó el 14 de mayo de 2013, y está basada en la simbología oculta en la 'Divina Comedia', la obra clásica de Dante Alighieri, así como en los problemas de la superpoblación mundial.

Langdon se encuentra ahora tras el rastro de una serie de pistas conectadas con el mismísimo Dante, como decimos. Cuando despierta con amnesia en un hospital italiano hará equipo con Sienna Brooks (Felicity Jones), una doctora de la que él espera le ayude a recuperar sus recuerdos. Juntos recorrerán Europa en una carrera a contrarreloj para desbaratar una letal conspiración global, que como somos muchos, pues quieren acabar con unos cuantos para que la Tierra sobreviva.

La chica de moda, protagonista de la película de J.A. Bayona, y de la próxima de 'Star Wars' ('Rogue One', que llega estas navidades) es el nuevo interés ¿romántico? de Langdon (lo pongo entre interrogaciones porque Robert no es como James Bond o Indiana Jones, que salen a novia por película... no, Langdon, va a lo que va, que es descubrir los misterios de los símbolos ocultos en arte y ciencia que pueden desbaratar planos malvados ocultos).

Poco sabemos, y poco más, queremos saber de su argumento. La novela ha sido traducida a los idiomas francés, turco, alemán, neerlandés, español, catalán, italiano, portugués, finés, noruego, sueco y danés para poder contar en su día con un lanzamiento mundial simultáneo. Las compañías editoriales contrataron un equipo de 12 traductores quienes trabajaron en el proyecto en las oficinas centrales de Mondadori en Milán, Italia, entre febrero y abril de 2012, trabajando intensamente en una especie de búnker, bajo estrictas medidas de seguridad y secretismo, para evitar filtraciones del contenido del libro antes de su lanzamiento. Si no la has leído, mejor: los giros de guión están asegurados. El hábil guionista David Koepp ('Parque jurásico') se encargará de ello.

Ya sabes, cuando la veas este fin de semana... ¡no le cuentes nada a nadie!