En una entrevista en el programa de Netflix de Chelsea Handler, la actriz ha hablado honestamente sobre su éxito.

"Cuando Paul Rudd me dijo que deberíamos ser amigos, me quedé en plan... Cuando la gente mira atrás y se pregunta qué pasó, y cuándo cambió, cuando todo se destruyó... Yo miraré justo aquí, a este momento. Porque siempre había mirado a Paul Rudd y había pensado que podríamos ser amigos".

Lo cierto es que el mundo en el que Jennifer Lawrence se mueve ahora (introducido también por sus amigos Chris Pratt, Aziz Ansari o Amy Schumer) es uno de los grupos de actores más divertidos y espontáneos de Hollywood, no es de extrañar que Paul Rudd también encaje con su genial personalidad.

Aún estamos esperando el día en el que la veamos de amiguis con Tina Fey o Amy Poehler y el mundo colapse.