Han pasado más de dos décadas desde que la fuerza de Harvey Weinstein en la industria cinematográfica comenzara a ser imparable. Tanto es así, que evitó que el caso viera la luz en 2004. Pero era imposible tapar algo de tal calibre para siempre y, finalmente, la cara más oscura de Hollywood ha dejado de ser un secreto. Los acosos y abusos sexuales que han sufrido muchas actrices en el desarrollo de su carrera no tiene perdón; no obstante Harvey Weinstein está preparando su defensa antes estas acusaciones y, para ello, ha decidido denunciar a The Weinstein Company, empresa que él mismo creó.

No bastante con la demanda de una actriz por abuso sexual y la investigación del abogado de Nueva York, ahora The Weinstein Company tiene que enfrentarse también a su antiguo dueño. Después de ser despedido de su propia empresa, el productor comienza su estrategia de defensa denunciándola. Son varios los motivos, pero el principal de ellos es la negativa de la compañía a la hora de dejar acceder a Harvey Weinstein a sus cuentas y correo personal. "El sr. Weinstein cree que en su cuenta de correo habrá información que pueda librarle de culpa a él y a la compañía", recoge la demanda.

Pero también afirma que ciertas informaciones de su perfil han sido filtadas a los medios y con estos datos podría "buscar posibles reclamaciones contra la compañía y sus representantes por mala gestión al filtrar información confidencial". La abogada del productor, Patricia Glaser, también afirma que "se ha intentado liquidar la compañía de forma inconsciente antes de completar la investigación y averiguar qué pasó y qué no pasó".

Estamos muy lejos de que el caso se resuelva definitivamente y llegue la sentencia del juez. Pero sin duda estos terribles acontecimientos han dado pie a que las actrices den la cara y la industria comience a cambiar definitivamente. Porque este cambio era algo necesario y, en vistas de las ya incontables declaraciones de las estrellas, el mundo del cine era un lugar mucho más oscuro de lo que pensábamos.