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PASÓ CON ‘101 DÁLMATAS’ Y ‘LAS TORTUGAS NINJA’

El final de la saga 'Harry Potter' deja sin hogar a cientos de lechuzas

Después del estreno de la primera película de 'Harry Potter', la gente quedó encandilada con la lechuza blanca llamada Hedwig. Las casas pasaron de tener un perro como mascota a tener este tipo de ave. Sin embargo, un año después de que la saga llegara a su fin, cientos de personas se han cansado del animal y los centros especializados en su cuidado están abarrotados de ejemplares. Eso sin contar los que han sido abandonados a su suerte.

Harry Potter y su lechuza

seestrena.com Harry Potter y su lechuza

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La saga de 'Harry Potter' ha terminado y con ella, la fiebre que tuvieron cientos de personas de tener una lechuza en casa. La fiel amiga del joven mago, encantó a los espectadores cuando se lanzó la primera película de la saga y corrieron a las tiendas para tener una lechuza como mascota. Sin embargo, las modas pasan y una vez estrenada la segunda parte de ‘Harry Potter y las Reliquias de la Muerte’, el animal ha pasado de sustituir al perro a llenar los centros especializados de este tipo de ave.

Según Daily Mirror, Owlcentre, uno de los centros, ha afirmado que antes de llegar a las salas de cine la última película de la saga, sólo contaban con seis de estos ejemplares. Con el fin de las aventuras de Potter, los responsables cuentan ya por cientos las lechuzas que han llegado al refugio, aunque la cifra asciende ya que las que han sido abandonadas se les escapa de las manos.

La principal razón de este abandono masivo es el alto coste de mantenimiento del animal, unos 1200€. Además, las lechuzas necesitan pajareras de unos seis metros cuadrados para que puedan volar y evitar las infecciones en el pecho que les pueden salir por no desplegar sus alas. Todo ello, sin contar con el resto de cuidados con respecto a su higiene.

No es la primera vez que esto ocurre. Con la película ‘101 Dálmatas’, las casas se llenaron de perros manchados que acabaron maltratados y abandonados por sus dueños, debido a la educación rigurosa que necesita esta raza. ‘Las tortugas Ninja’ es otro ejemplo. Miles de tortugas acabaron en ríos, lagos y alcantarillas, cuando se cansaron de tenerlas como mascota. Ahora ha llegado el turno de las lechuzas tras el fin de la saga de ‘Harry Potter’.

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