En una reciente entrevista para Total Film Emma Watson ha confesado que antes de ser Bella estuvo tentada a convertirse en otra princesa Disney, ¿adivinas cuál?

Pues se trata del remake de Cenicienta que dirigió Kenneth Branagh en 2015, y tras el no de Emma Watson fue finalmente Lily James la que se hizo con el papel.

"No sabía que iban a hacer 'La Bella y la Bestia' en el momento en el que rechacé 'Cenicienta'. Pero luego me ofrecieron a Bella", ha explicado Watson.

Lily James como 'Cenicienta' | seestrena.com

¿Por qué Emma decidió ser Bella más tarde? Muy sencillo, tal y como ha confesado: "sentía que el personaje me representaba más que Cenicienta. Es curiosa, compasiva y abierta de mente. Y ese es el tipo de mujer que quiero adoptar como modelo a seguir, si tengo elección. De una forma extraña, desafía el status quo del lugar en el que vive, y eso lo encuentro realmente inspirador. Y también, consigue mantener su integridad y tener un punto de vista completamente independiente. No se deja llevar fácilmente por lo que piensen los demás".

Vamos, que Emma Watson no quería convertirse en una damisela en apuros, y analizando sus declaraciones, hemos de reconocer que su decisión se corresponde completamente con la personalidad de la actriz.