Con los estrenos de la película 'Érase una vez en Hollywood' de Quentin Tarantino y la segunda temporada de la serie 'Mindhunter' de David Fincher, los asesinatos de Charles Manson y la Familia Manson han vuelto a ser tema de conversación. En ambas ficciones se retrata la figura del criminal desde dos puntos de vista distintos pero igual de aterradores: una en los inicios de su vida criminal y otra en el final de la misma.

Quentin Tarantino ofrece una versión particular de la leyenda detrás de la secta, pero la realidad supera la ficción. La truculenta historia de Manson comienza desde el inicio de su vida: con una madre prostituta y alcohólica que le tuvo con tan solo 16 años, y que ni siquiera le puso nombre.

Al crecer, se volvió incontrolable, cometiendo pequeños robos hasta 1952 donde comenzaron sus conductas violentas. Ese año fue acusado de violar a un chico a punta de cuchillo y finalmente fue internado en un reformatorio. Al salir de allí se casó por primera vez con Rosalie Willis, con la que se trasladó hasta Los Ángeles en un coche robado, que provocaría su ingreso en prisión durante tres años. Poco después de dar a luz a su primer hijo, Willis se divorció de él y se mudó con otro hombre.

Tras acercarse a mujeres de familias ricas y aprovecharse de su influencia y dinero, se volvió a casar y tuvo un segundo hijo. Hasta 1967, donde decidió empezar de nuevo en Berkeley, ganándose la confianza de mujeres jóvenes y creando un grupo de carácter religioso que cada vez crecía más y en el que él se comparaba con Jesucristo.

Así creó lo que él llamaba Helter Skelter, nombre sacado de la canción de Los Beatles, una "lucha racial" que derivó en una serie de asesinatos atroces y que puedes encontrar en el vídeo de arriba.

Seguro que te interesa:

La imagen oficial de 'Once upon a time in Hollywood' en la que no podrás reconocer a Margot Robbie