Un grupo de ocho escolares, acompañados por la directora Jean Hogg (Helen McCrory) y la joven profesora Eve Parkins (Phoebe Fox), se ven evacuados de Londres durante la Segunda Guerra Mundial y trasladados a la casi desierta aldea de Crythin Gifford. Allí conocen a Harry Burnstow (Jeremy Irvine), un piloto de la RAF que tiene el mismo destino que ellos, la ruinosa casa Eel Marsh, situada en una isla conectada a tierra firme únicamente por la carretera de las Nueve Vidas, una calzada que desaparece con las mareas.