Stock tenía 26 años pero parecía mayor y ya estaba atado a una vida familiar. No obstante, su encorsetado mundo pronto se tambalea al cruzarse con la estrella en ciernes James Dean, un espíritu libre que iba a cambiar la cultura popular, de los trajes a los vaqueros y de los galanes a los ídolos adolescentes. Una sesión de fotos les llevará a ambos a un viaje por las carreteras de EEUU, que cambiará la vida de Stock y entregará al mundo alguna de las fotografías más míticas de la época.