Un repaso por el particular don del actor

Un repaso por el particular don del actor

La improvisación que llevó a Robin Williams al Oscar y a cinco Globos de Oro

Robin Williams ha fallecido a los 63 años, pero su carrera evidencia la figura de un genio con un talento muy peculiar: la improvisación. Guiones enteros, como el de 'Good Morning Vietnam', fueron adaptados a la medida del actor. En el 'Club de los Poetas Muertos', encontramos otros ejemplos, como una conversación con Matt Damon que desata la risa espontánea del joven actor y el cámara. O en 'Despertares', donde rompió la nariz a Robert De Niro 'sin querer' y fuera de guion. Repasamos el particular don del actor.

La improvisación era de los grandes talentos de Robin Williams, tanto que los directores le pedían que lo hiciera. Es algo que se evidencia en gran parte de su filmografía, y que terminó con un Oscar y cinco Globos de Oro.

Inculso se inventaron un galardón a medida para premiar su trabajo doblando al genio de Aladdin (Disney, 1992). El doblaje, de hecho, era otro de sus fuertes: Robin Willians hacía con su voz lo que quería, algo que en España nos perdimos.

Apenas llevaba 7 años en el cine cuando Robin Williams aceptó el papel en 'Good Morning Vietnam', filme de 1987 por Barry Levinson. Les gustó tanto su interpretación que reescribieron el guion entero para hacerlo a su medida.

Así de grande era el talento de Robin Williams, incluso fuera de la pantalla... ¿Sabías que en 'Sra. Dubtfire' se fue de tiendas para probar la eficacia de su disfraz? Y nadie le reconoció, por supuesto.

Para entonces, Robin Williams ya era conocido por su papel en 'El Club de los Poetas Muertos' como el maestro que todos queremos tener. El profesor Klipin es de sus papeles más recordados, pero pocos saben que parte del guion es improvisado.

"Mi mujer se tiraba pedos cuando estaba nerviosa" es uno de los diálogos, con el jovencísimo Matt Damon, que no estaba en el guion. La risa de Damon posterior tampoco: fue una reacción espontánea. También la del cámara que grababa, hecho que se constata en el 'tembleque' de la imagen que quedará para la posteridad.

La improvisación, en alguna ocasión, se le ha ido de las manos: En 'Despertares' (1990)  le partió la nariz a Robert De Niro 'sin querer', algo que tampoco estaba en el guion.

 

seestrena.com | @seestrena | Madrid | 12/08/2014

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