Ha provocado tanto éxito en taquilla como violencia en las salas. La película de 'Annabelle' ha sembrado el pánico en los cines franceses, y no precisamente por tratarse de una muñeca diabólica. No han sido solo gritos de pánico. Centenares de adolescentes han participado en altercados violentos en los que se ha visto desde lanzamientos de móviles y palomitas a escupitajos y orina, pasando por insultos y deterioro de butacas. En Marsella, la policía tuvo incluso que intervenir en varias proyecciones para interrumpir las peleas.

Los disturbios han llegado hasta tal punto que los directores de varios cines han decidido terminar con este fenómeno taquillero y revolucionario. Algunas salas de Marsella, Lyon, Estrasburgo, Toulouse y Montpellier han decidido desprogramar por motivos de seguridad sus pases para la película.

A través de las redes sociales, grupos de jóvenes de entre 12 y 14 años se daban cita en los cines para ver la proyección y empezar dentro la juerga. El descontrol se contagiaba cuando empezaba uno y los demás seguían en masa el alboroto.

A pesar de que se recuerdan otros fenómenos similares entre jóvenes como ocurrió con las películas 'Paranormal Activity' y 'Sinister', no se había llegado nunca a ocasionar tanto desenfreno entre los jóvenes ni tantos desperfectos en las salas. El problema es que se desconoce el motivo de la bulla que allí se forma.

'Annabelle', un fenómeno diabólico

'Annabelle' aterrizó el miércoles pasado en territorio francés con un éxito furibundo. En solo una semana, cerca de medio millón de personas han ido a ver la película. En España, se estrenó el viernes en 244 pantallas y ha sido la tercera más vista con casi 170.000 espectadores.

La trama cuenta la hisotoria de una muñeca poseída que traumatiza a los miembros de una familia estadounidense de los setenta.